“Una persona que tiene plena conciencia de Mí, que Me conoce como el beneficiario último de todos los sacrificios y austeridades, como el Señor Supremo de todos los planetas y semidioses, y como el benefactor y bienqueriente de todas las entidades vivientes, se libra de los tormentos de los sufrimientos materiales y encuentra la paz.” Bhagavad Gita 5.29
Para nosotros encontrar paz debemos encontrar el equilibrio de nuestras “gunas” (modalidades de la naturaleza material, las que por nuestros deseos y acciones nos corresponden). Esto significa que la modalidad de la ignorancia, inercia u obscuridad (tamas) debe ser anulada con acciones (modalidad rajas), pero esa acción debe ser consciente, ya que la acción inconsciente sigue siendo ignorancia (tamas).
Cuando nuestras acciones se realizan en conciencia de la verdad que subyace detrás de todo, sin miedo, sin ira, pena, indulgencia, entonces comienza a surgir en nosotros el estado sosegado, que irá en aumento, hasta que la ignorancia u obscuridad (tamas) la pasión desmedida o lujuria (rajas) se hayan equilibrado.
Es entonces que la siguiente etapa se realiza, surgen los altos valores humanos, verdad, bondad, empatía, comprensión, etc. Las cuales nos acercan cada vez más a romper lazos, ataduras, y a seguir solamente la conciencia universal, la conciencia que todo lo abarca.
Si no estamos conscientes de todo esto, “la conciencia de unidad”, “libertad”, “todos somos uno”, “todos somos hermanos” son solamente estribillos con base falsa, y todo cuya base es falsa, se cae a la menor prueba.
“Aquel que Me ve en todas partes y que ve todo en Mí, Yo nunca lo pierdo a él, y él nunca Me pierde a Mí.” Bhagavad Gita 6.30
“Jamás vamos a lograr placer sin dolor, ni bien sin mal, porque la vida misma no es otra cosa que el equilibrio perdido; nuestra necesidad es libertad, no es vida, ni placer, ni bien” ~Swami Vivekananda
Por eso, viene a bien citar el texto siguiente:
“Abandona todas las variedades de religiones y tan sólo entrégate a Mí. Yo te libraré de todas las reacciones pecaminosas. No temas.” Bhagavad Gita 18.66
¿Por qué?
Por que: “…has de saber que la modalidad de la oscuridad, nacida de la ignorancia, causa el engaño de todas las entidades vivientes encarnadas. Los resultados de esa modalidad son la locura, la indolencia y el sueño, los cuales atan al alma condicionada.” Bhagavad Gita 14.8
Recordemos que:
“En la medida en que todos ellos se entregan a Mí, Yo los recompenso. Todo el mundo sigue Mi sendero en todos los aspectos…” Bhagavad Gita 4.11
Aunque:
“Todo es Dios, pero el Dios-tigre debe ser evitado. Toda el agua es agua, pero el agua sucia, no sirve para beber” ~Swami Vivekananda
6.09.2018
5.19.2018
Verdad, Fortaleza, Acción XII
Cada uno de nosotros tiene su propia verdad, su propia ley, su propio marco de referencia, según las experiencias vividas a través de las vidas; no disponemos de otra referencia; nuestras convicciones, filosofías de vidas, principios religiosos y morales.
“Yo me encuentro en el corazón de todos, y de Mí proceden el recuerdo, el conocimiento y el olvido...” Bhagavad Gita 15.15
(Entonces nuestros pensamientos, palabras y acciones, muestran nuestra tasa vibratoria en relación a la procedencia del recuerdo, conocimiento y el olvido)
Una vez hemos reconocido nuestras verdades ocultas, entonces debemos buscar la rama de Yoga o la vía material espiritual en la que vamos a realizar nuestro dharma y sadhana.
Dharma = código de deberes, cualidad esencial
Sadhana = práctica o esfuerzo espiritual
Una vez conocemos nuestra cualidad esencial, comenzamos a trabajar a través de nuestro ego, porque para iniciar algo necesitamos esa fuerza que nos impulsa…
"Eres como el profundo deseo que te impulsa, según tus deseos es tu voluntad, según tu voluntad son tus actos, y según tus actos así será tu destino". ~Brihadaranyaka Upanishad 4.5
Pero ese profundo deseo que nos impulsa debe ser controlado, basado en la verdad, porque existe el falso ego, que aunque es una de las energías del Supremo, como Todo, es el falso ego el que nos engaña quedándonos en pretensiones (Como dice el adagio: “Mucho ruido y pocas nueces”), convirtiéndonos en victimas de nuestro falso ego, que en este caso quizás no sea en apariencia la vibración que queramos conscientemente manifestar, sin embargo inconscientemente es la que estamos manifestando, y aunque está expuesta, nosotros no la podemos identificar.
Necesitamos de nuestro ego, porque es la fuerza que nos mueve a realizar aquello que está en nuestra mente, con nuestro ego en control, este nos aporta el poder, la fuerza para la acción, esa fuerza o temple será saludable cuando la utilizamos para el bien de los demás, no solamente de los cercanos, sino de todos, no solamente del país donde me encuentro y lo siento como “mi país”, sino del planeta y si mi conciencia puede extrapolar, extiendo hacia todos los universos…
Estamos aquí, en ésta práctica de Yoga, porque cada uno de nosotros en algún momento, nuestra conciencia quiso o quiere aferrarse a las verdades eternas, avivar ese recuerdo; una vez ese deseo impregna nuestros sentidos y la mente a través de objetos y sujetos con los que entramos en contacto directa o indirectamente, entonces descubrimos sin lugar a dudas, que no hay un salvador, ni tampoco hay nada de que aferrarse, dándonos cuenta de que para llegar a todas partes, contamos con nosotros mismos. “Conócete a ti mismo” Templo de Apolo, Delfos Grecia.
En este camino, contamos con la ayuda de entidades que nos han precedido en su paso por el planeta, nos han servido para también ellos evolucionar, dejándonos un conocimiento espiritual, producto de su entonamiento con la conciencia espiritual.
“En la medida en que todos ellos se entregan a Mí, Yo los recompenso. Todo el mundo sigue Mi sendero en todos los aspectos…” Bhagavad Gita 4.11
“Yo me encuentro en el corazón de todos, y de Mí proceden el recuerdo, el conocimiento y el olvido...” Bhagavad Gita 15.15
(Entonces nuestros pensamientos, palabras y acciones, muestran nuestra tasa vibratoria en relación a la procedencia del recuerdo, conocimiento y el olvido)
Una vez hemos reconocido nuestras verdades ocultas, entonces debemos buscar la rama de Yoga o la vía material espiritual en la que vamos a realizar nuestro dharma y sadhana.
Dharma = código de deberes, cualidad esencial
Sadhana = práctica o esfuerzo espiritual
Una vez conocemos nuestra cualidad esencial, comenzamos a trabajar a través de nuestro ego, porque para iniciar algo necesitamos esa fuerza que nos impulsa…
"Eres como el profundo deseo que te impulsa, según tus deseos es tu voluntad, según tu voluntad son tus actos, y según tus actos así será tu destino". ~Brihadaranyaka Upanishad 4.5
Pero ese profundo deseo que nos impulsa debe ser controlado, basado en la verdad, porque existe el falso ego, que aunque es una de las energías del Supremo, como Todo, es el falso ego el que nos engaña quedándonos en pretensiones (Como dice el adagio: “Mucho ruido y pocas nueces”), convirtiéndonos en victimas de nuestro falso ego, que en este caso quizás no sea en apariencia la vibración que queramos conscientemente manifestar, sin embargo inconscientemente es la que estamos manifestando, y aunque está expuesta, nosotros no la podemos identificar.
Necesitamos de nuestro ego, porque es la fuerza que nos mueve a realizar aquello que está en nuestra mente, con nuestro ego en control, este nos aporta el poder, la fuerza para la acción, esa fuerza o temple será saludable cuando la utilizamos para el bien de los demás, no solamente de los cercanos, sino de todos, no solamente del país donde me encuentro y lo siento como “mi país”, sino del planeta y si mi conciencia puede extrapolar, extiendo hacia todos los universos…
Estamos aquí, en ésta práctica de Yoga, porque cada uno de nosotros en algún momento, nuestra conciencia quiso o quiere aferrarse a las verdades eternas, avivar ese recuerdo; una vez ese deseo impregna nuestros sentidos y la mente a través de objetos y sujetos con los que entramos en contacto directa o indirectamente, entonces descubrimos sin lugar a dudas, que no hay un salvador, ni tampoco hay nada de que aferrarse, dándonos cuenta de que para llegar a todas partes, contamos con nosotros mismos. “Conócete a ti mismo” Templo de Apolo, Delfos Grecia.
En este camino, contamos con la ayuda de entidades que nos han precedido en su paso por el planeta, nos han servido para también ellos evolucionar, dejándonos un conocimiento espiritual, producto de su entonamiento con la conciencia espiritual.
“En la medida en que todos ellos se entregan a Mí, Yo los recompenso. Todo el mundo sigue Mi sendero en todos los aspectos…” Bhagavad Gita 4.11
5.05.2018
Verdad, Fortaleza, Acción XI
Solamente mediante la auto-evaluación, honesta, sincera, podemos encontrar la verdad que yace en nuestro subconsciente, y entonces estaremos en capacidad de identificar las practicas espirituales adecuadas.
Trastornos físicos > asanas y pranayama
Trastornos mentales > pranayama, mantras, jnana yoga
(Agotamiento mental, ausencia de fe, pocos deseos de vivir
Trastornos emocionales > meditación
(depresión, insomnio, hipertensión arterial)
Trastornos de personalidad > bhakti yoga
(descontrol del ego, coraje, pasión)
“De todos los Rudras, Yo soy el Señor Siva; de los Yaksas y Raksasas, Yo soy el Señor de la riqueza [Kuvera]; de los Vasus, Yo soy el fuego [Agni]; y de las montañas, Yo soy Meru.” Bhagavad Gita 10.23
rudras = poderosos; son 2 rudras, Shiva es el principal El es la encarnación Suprema que está a cargo de la modalidad de la ignorancia.
Kuvera: representación suprema de la riqueza, principal de los semidioses de la riqueza (yaksas y Raksasas)
Vasus: (agni) representa el fuego, donde son transmutados todas las bajas pasiones.
Meru: montaña más alta, rica en recursos naturales a la que podemos llegar solamente cuando por la autoevaluación encontremos nuestras verdades ocultas en el subconsciente producto de nuestra ignorancia, y estemos dispuestos a depurarlas a través del fuego que emana de nuestro ser para entonces caminar libres y livianos hacia nuestra montaña más alta. Hacia nuestro “Meru.”
En esta búsqueda, el estimulo debe ser a través de ajna chakra, que es el puente o conexión entre nuestra trinidad o mezcla de 3 elementos (animal, humano y divino). Como decíamos en la pasada toma de conciencia, estamos dotados de cualidades en cada uno de estos tres elementos, pero es a través del esfuerzo propio que debemos evolucionar en los tres aspectos (físico-mental, moral-intelectual, y espiritual), logrando el verdadero equilibrio.
La deidad que preside el puente entre los tres elementos que componen al hombre {funciones instintivas (animal), lo humano (ego y facultades cerebrales), lo divino (conciencia superior) es Shiva, representa el 6to chakra, ajna que aparece como un triangulo invertido que representa esa trinidad: verdad (sat), conciencia (chit) y dicha (ananda) dentro del triangulo está el mantra OM.
Encontraremos nuestra verdad, cuando estemos dispuestos a buscarla desde nuestros chakras inferiores. Para nuestras facultades superiores pertenecientes al centro energético de la verdad es primordial equilibrar todas las emociones y pasiones correspondientes a los chakras inferiores.
“Como es arriba, es abajo” así como es en el individuo, es para su colectivo...
Trastornos físicos > asanas y pranayama
Trastornos mentales > pranayama, mantras, jnana yoga
(Agotamiento mental, ausencia de fe, pocos deseos de vivir
Trastornos emocionales > meditación
(depresión, insomnio, hipertensión arterial)
Trastornos de personalidad > bhakti yoga
(descontrol del ego, coraje, pasión)
“De todos los Rudras, Yo soy el Señor Siva; de los Yaksas y Raksasas, Yo soy el Señor de la riqueza [Kuvera]; de los Vasus, Yo soy el fuego [Agni]; y de las montañas, Yo soy Meru.” Bhagavad Gita 10.23
rudras = poderosos; son 2 rudras, Shiva es el principal El es la encarnación Suprema que está a cargo de la modalidad de la ignorancia.
Kuvera: representación suprema de la riqueza, principal de los semidioses de la riqueza (yaksas y Raksasas)
Vasus: (agni) representa el fuego, donde son transmutados todas las bajas pasiones.
Meru: montaña más alta, rica en recursos naturales a la que podemos llegar solamente cuando por la autoevaluación encontremos nuestras verdades ocultas en el subconsciente producto de nuestra ignorancia, y estemos dispuestos a depurarlas a través del fuego que emana de nuestro ser para entonces caminar libres y livianos hacia nuestra montaña más alta. Hacia nuestro “Meru.”
En esta búsqueda, el estimulo debe ser a través de ajna chakra, que es el puente o conexión entre nuestra trinidad o mezcla de 3 elementos (animal, humano y divino). Como decíamos en la pasada toma de conciencia, estamos dotados de cualidades en cada uno de estos tres elementos, pero es a través del esfuerzo propio que debemos evolucionar en los tres aspectos (físico-mental, moral-intelectual, y espiritual), logrando el verdadero equilibrio.
La deidad que preside el puente entre los tres elementos que componen al hombre {funciones instintivas (animal), lo humano (ego y facultades cerebrales), lo divino (conciencia superior) es Shiva, representa el 6to chakra, ajna que aparece como un triangulo invertido que representa esa trinidad: verdad (sat), conciencia (chit) y dicha (ananda) dentro del triangulo está el mantra OM.
Encontraremos nuestra verdad, cuando estemos dispuestos a buscarla desde nuestros chakras inferiores. Para nuestras facultades superiores pertenecientes al centro energético de la verdad es primordial equilibrar todas las emociones y pasiones correspondientes a los chakras inferiores.
“Como es arriba, es abajo” así como es en el individuo, es para su colectivo...
4.28.2018
Verdad, Fortaleza, Acción X
“…en todas las circunstancias sé un yogi” Bhagavad Gita
¿Son las todas las verdades “medias verdades”?
En la medida que vamos superando el miedo a ser juzgado, nos vamos expresando con cierta libertad, sin embargo, el que nos expresemos con cierta libertad no necesariamente significa que estemos rebelando la verdad subyacente, siempre hay alguna parte de lo que estamos reconociendo como nuestra verdad, que queda oculta; ya sea por temor, vergüenza u olvido, expresamos el efecto fragmentado también, pero la verdad inmutable y la causa solamente la conocemos a través de la eterna e inexorable ley de causa y efecto.
Entonces: ¿Somos de tal o cual manera porque queremos, realmente?
¿Quiere alguien ser ignorante?
¿Quiere alguien sentir pasión desmedida?
¿Quiere alguien actuar siempre de manera armoniosa, sintiendo amor por todo?
En la sociedad actual a la que pertenecemos, se nos ha enseñado y hemos absorbido la identificación con el cuerpo, se acepta y se considera un gran hombre al que haya obtenido un alto grado académico o en cualquier otro renglón en el que haya alcanzado poder económico sin importar otras cualidades que pertenecen al hombre, como un ser trino en su evolución material.
“Los hombres comunes siguen los pasos de un gran hombre, sea cual fuere la acción que éste ejecute. Y cualesquiera que sean las pautas que él establezca mediante actos ejemplares, el mundo entero las sigue.” Bhagavad Gita 3.21
“… Al ver a Arjuna lleno de compasión, con el ánimo decaído y los ojos colmados de lágrimas, Madhusudana, Krsna, se dirigió a él con las siguientes palabras.” Bhagavad Gita 2.1
La vida es acción, es un campo de batalla, en donde nada sucede porque sí, todo obedece a una causa, si no buscamos la verdad que está detrás de nuestros impulsos, no tendremos la fortaleza para realizar acciones que tengan sentido, que se correspondan con el ideal que queramos alcanzar, con el que creemos podemos ayudarnos y ayudar a otros.
Si hacemos de nuestro servicio una disciplina desinteresada, podemos ganar a través de ese servicio la profundidad que nos lleve a descubrir la verdad una.
Mientras mayor es nuestra capacidad de servicio, más podemos expandirnos y mayor será nuestro desapego. Para desapegarnos en vez de excluir debemos incluir a otros; mediante el karma yoga se estimula el campo de acción mental y físico. Elevando el nivel de cooperación de las comunidades nos convertimos en verdaderos servidores de la energía suprema.
“La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mi querido Arjuna, ¿cómo te han aparecido estas impurezas? No son propias en absoluto de un hombre que conoce el valor de la vida, y no conducen a los planetas superiores, sino a la infamia.” Bhagavad Gita 2.2
¿Son las todas las verdades “medias verdades”?
En la medida que vamos superando el miedo a ser juzgado, nos vamos expresando con cierta libertad, sin embargo, el que nos expresemos con cierta libertad no necesariamente significa que estemos rebelando la verdad subyacente, siempre hay alguna parte de lo que estamos reconociendo como nuestra verdad, que queda oculta; ya sea por temor, vergüenza u olvido, expresamos el efecto fragmentado también, pero la verdad inmutable y la causa solamente la conocemos a través de la eterna e inexorable ley de causa y efecto.
Entonces: ¿Somos de tal o cual manera porque queremos, realmente?
¿Quiere alguien ser ignorante?
¿Quiere alguien sentir pasión desmedida?
¿Quiere alguien actuar siempre de manera armoniosa, sintiendo amor por todo?
En la sociedad actual a la que pertenecemos, se nos ha enseñado y hemos absorbido la identificación con el cuerpo, se acepta y se considera un gran hombre al que haya obtenido un alto grado académico o en cualquier otro renglón en el que haya alcanzado poder económico sin importar otras cualidades que pertenecen al hombre, como un ser trino en su evolución material.
“Los hombres comunes siguen los pasos de un gran hombre, sea cual fuere la acción que éste ejecute. Y cualesquiera que sean las pautas que él establezca mediante actos ejemplares, el mundo entero las sigue.” Bhagavad Gita 3.21
“… Al ver a Arjuna lleno de compasión, con el ánimo decaído y los ojos colmados de lágrimas, Madhusudana, Krsna, se dirigió a él con las siguientes palabras.” Bhagavad Gita 2.1
La vida es acción, es un campo de batalla, en donde nada sucede porque sí, todo obedece a una causa, si no buscamos la verdad que está detrás de nuestros impulsos, no tendremos la fortaleza para realizar acciones que tengan sentido, que se correspondan con el ideal que queramos alcanzar, con el que creemos podemos ayudarnos y ayudar a otros.
Si hacemos de nuestro servicio una disciplina desinteresada, podemos ganar a través de ese servicio la profundidad que nos lleve a descubrir la verdad una.
Mientras mayor es nuestra capacidad de servicio, más podemos expandirnos y mayor será nuestro desapego. Para desapegarnos en vez de excluir debemos incluir a otros; mediante el karma yoga se estimula el campo de acción mental y físico. Elevando el nivel de cooperación de las comunidades nos convertimos en verdaderos servidores de la energía suprema.
“La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mi querido Arjuna, ¿cómo te han aparecido estas impurezas? No son propias en absoluto de un hombre que conoce el valor de la vida, y no conducen a los planetas superiores, sino a la infamia.” Bhagavad Gita 2.2
4.14.2018
Verdad, Fortaleza, Acción IX
En la vida espiritual no vemos nada bueno ni malo, no hay percepción de dualidad. Cuando el ser toma el cuerpo niño no ve nada malo ni bueno, una vez va absorbiendo las acciones y efectos de su entorno, va adquiriendo conceptos, y despertando el recuerdo de su memoria genética (karma), ese recuerdo es estimulado desde los objetos externos (incluyendo personas con las que de alguna manera interaccionamos) así que nada ni nadie es un accidente en nuestras vidas, de ahí nos viene los afectos y aversiones.
En la medida que vayamos neutralizando esos “defectos” o “afectos” en nosotros y que “identificamos” en los demás, dejamos de ser afectados por estos "defectos" o "afectos", porque estaremos reconociendo su origen. Es de esta manera que podemos ver la única verdad que subyace en todo, tanto interna como externamente; el velo ilusorio se cae, los mitos se rompen, la dualidad es superada y todas las piezas del ajedrez de la vida quedan en su lugar (naturaleza material), ya no habrá necesidad de bondad o maldad, lo que es, simplemente es.
“La entidad viviente que se halla en el mundo material lleva de un cuerpo a otro sus diferentes concepciones de la vida, tal como el aire transporta los aromas. Así pues, ella adopta un tipo de cuerpo, y de nuevo lo deja para adoptar otro.” Bhagavad Gita 15.8
“La entidad viviente, tomando así otro cuerpo físico, obtiene un cierto tipo de oído, ojo, lengua, nariz y sentido del tacto, los cuales se agrupan alrededor de la mente. De esa manera, ella disfruta de un determinado conjunto de objetos de los sentidos.” Bhagavad Gita 15.9
Observamos entonces la importancia del conocimiento de la verdad subyacente en todo, porque los objetos y nuestras interacciones con los mundos materiales no desaparecen en el tiempo espacio. El conocimiento científico constantemente cambia según el tiempo y lugar; el conocimiento y la comprensión espiritual permanece, aun en tiempo y espacio.
"Cualquier “defecto o debilidad” que manifieste cualquier humano, es común al resto de la humanidad, ello no nos quita nuestro común origen divino. Si lo que somos o sentimos hoy es producto de lo que sentimos o hicimos ayer, entonces debemos concluir que los sentimientos y acciones pasadas fueron buenas; porque “ningún efecto puede durar mas que su causa, y ninguna causa es eterna” ~Swami Vivekananda
“Los sabios humildes, en virtud del conocimiento verdadero, ven con la misma visión a un manso y erudito brahmana, a una vaca, a un elefante, a un perro y a un come-perros [un paria].” Bhagavad Gita 5.18
“… aquel que, mediante la comparación con su propio ser, ve la verdadera igualdad de todos los seres tanto en su felicidad como en su aflicción, es un yogi perfecto.” Bhagavad Gita 6.32
“…sé un yogi.” Bhagavad Gita 6.46
En la medida que vayamos neutralizando esos “defectos” o “afectos” en nosotros y que “identificamos” en los demás, dejamos de ser afectados por estos "defectos" o "afectos", porque estaremos reconociendo su origen. Es de esta manera que podemos ver la única verdad que subyace en todo, tanto interna como externamente; el velo ilusorio se cae, los mitos se rompen, la dualidad es superada y todas las piezas del ajedrez de la vida quedan en su lugar (naturaleza material), ya no habrá necesidad de bondad o maldad, lo que es, simplemente es.
“La entidad viviente que se halla en el mundo material lleva de un cuerpo a otro sus diferentes concepciones de la vida, tal como el aire transporta los aromas. Así pues, ella adopta un tipo de cuerpo, y de nuevo lo deja para adoptar otro.” Bhagavad Gita 15.8
“La entidad viviente, tomando así otro cuerpo físico, obtiene un cierto tipo de oído, ojo, lengua, nariz y sentido del tacto, los cuales se agrupan alrededor de la mente. De esa manera, ella disfruta de un determinado conjunto de objetos de los sentidos.” Bhagavad Gita 15.9
Observamos entonces la importancia del conocimiento de la verdad subyacente en todo, porque los objetos y nuestras interacciones con los mundos materiales no desaparecen en el tiempo espacio. El conocimiento científico constantemente cambia según el tiempo y lugar; el conocimiento y la comprensión espiritual permanece, aun en tiempo y espacio.
"Cualquier “defecto o debilidad” que manifieste cualquier humano, es común al resto de la humanidad, ello no nos quita nuestro común origen divino. Si lo que somos o sentimos hoy es producto de lo que sentimos o hicimos ayer, entonces debemos concluir que los sentimientos y acciones pasadas fueron buenas; porque “ningún efecto puede durar mas que su causa, y ninguna causa es eterna” ~Swami Vivekananda
“Los sabios humildes, en virtud del conocimiento verdadero, ven con la misma visión a un manso y erudito brahmana, a una vaca, a un elefante, a un perro y a un come-perros [un paria].” Bhagavad Gita 5.18
“… aquel que, mediante la comparación con su propio ser, ve la verdadera igualdad de todos los seres tanto en su felicidad como en su aflicción, es un yogi perfecto.” Bhagavad Gita 6.32
“…sé un yogi.” Bhagavad Gita 6.46
4.07.2018
Verdad, Fortaleza, Acción VIII
abril 4/7/18
4+7+1+8 = 11
2+0+1+8 = 11 (11:11)
“Arjuna vio en esa forma universal infinidad de bocas, infinidad de ojos, infinidad de visiones maravillosas. La forma estaba adornada con muchos ornamentos celestiales, y llevaba en alto muchas armas divinas. Él llevaba guirnaldas y prendas celestiales, y por todo el cuerpo tenía untadas esencias divinas. Todo era maravilloso, brillante, ilimitado, supremamente expansivo.” Bhagavad Gita 11.11
Hay verdad en el plano espiritual y hay verdad en el plano material. En el plano material la verdad es el cambio continuo, la impermanencia. En el plano espiritual la permanencia o inmutabilidad.
“Los videntes de la verdad han concluido que, de lo no existente [el cuerpo material] no hay permanencia, y de lo eterno [el alma] no hay cambio. Esto lo han concluido del estudio de la naturaleza de ambos.” Bhagavad Gita 2.16
En este verso se nos habla de “los videntes de la verdad” o sea seres que han adquirido, descubierto o desarrollado un conocimiento tanto material como espiritual, ya que las conclusiones a la que han llegado ha sido por “el estudio de la naturaleza de ambos” (material y espiritual).
La fuente de todo conocimiento es una, la misma, siempre ha estado, no fue creada, en la naturaleza material no hemos creado nada, utilizamos los elementos de la naturaleza para descubrir algo, según nuestras necesidades individuales y colectivas.
Cuando descubrimos una verdad en el plano espiritual, decimos que es filosofía, místico, profecía, religión, mito, esoterismo etc. Cuando el descubrimiento es en el plano material lo llamamos ciencia, sin embargo, siendo el descubrimiento científico cambiante por su propia naturaleza le adjudicamos mas valor o importancia; ambos conocimientos proceden de la misma esencia o fuente.
“Yo me encuentro en el corazón de todos, y de Mí proceden el recuerdo (karma –sattva/balance/bondad), el conocimiento (jnana –rajas/actividad) y el olvido (tamas/desbalance). Es a Mí a quien hay que conocer a través de todos los Vedas. En verdad, Yo soy el compilador de El Vedanta y el conocedor de los Vedas. Bhagavad Gita 15.15
“Cuando tu inteligencia haya salido del espeso bosque de la ilusión, te volverás indiferente a todo lo que se ha oído y a todo lo que habrá de oírse.” Bhagavad Gita 2.52
Hay una sola verdad, lo único que existe, el Todo, quien es la esencia de todo conocimiento, esa conciencia que es el origen de todo es indiferenciado, cuando diferenciamos nos referimos o estamos en un plano material.
Podemos estar más cerca o más lejos de la fuente, más nunca fuera de la fuente, pues todos estamos caminando en el sendero, consientes o no, aunque de diferentes maneras y vías.
“En la medida en que todos ellos se entregan a Mí, Yo los recompenso. Todo el mundo sigue Mi sendero en todos los aspectos…” Bhagavad Gita 4.11
“En la antigüedad, todas las almas liberadas actuaron con esa comprensión acerca de Mi naturaleza trascendental. Así pues, debes cumplir con tu deber, siguiendo sus pasos.” Bhagavad Gita 4.15
4+7+1+8 = 11
2+0+1+8 = 11 (11:11)
“Arjuna vio en esa forma universal infinidad de bocas, infinidad de ojos, infinidad de visiones maravillosas. La forma estaba adornada con muchos ornamentos celestiales, y llevaba en alto muchas armas divinas. Él llevaba guirnaldas y prendas celestiales, y por todo el cuerpo tenía untadas esencias divinas. Todo era maravilloso, brillante, ilimitado, supremamente expansivo.” Bhagavad Gita 11.11
Hay verdad en el plano espiritual y hay verdad en el plano material. En el plano material la verdad es el cambio continuo, la impermanencia. En el plano espiritual la permanencia o inmutabilidad.
“Los videntes de la verdad han concluido que, de lo no existente [el cuerpo material] no hay permanencia, y de lo eterno [el alma] no hay cambio. Esto lo han concluido del estudio de la naturaleza de ambos.” Bhagavad Gita 2.16
En este verso se nos habla de “los videntes de la verdad” o sea seres que han adquirido, descubierto o desarrollado un conocimiento tanto material como espiritual, ya que las conclusiones a la que han llegado ha sido por “el estudio de la naturaleza de ambos” (material y espiritual).
La fuente de todo conocimiento es una, la misma, siempre ha estado, no fue creada, en la naturaleza material no hemos creado nada, utilizamos los elementos de la naturaleza para descubrir algo, según nuestras necesidades individuales y colectivas.
Cuando descubrimos una verdad en el plano espiritual, decimos que es filosofía, místico, profecía, religión, mito, esoterismo etc. Cuando el descubrimiento es en el plano material lo llamamos ciencia, sin embargo, siendo el descubrimiento científico cambiante por su propia naturaleza le adjudicamos mas valor o importancia; ambos conocimientos proceden de la misma esencia o fuente.
“Yo me encuentro en el corazón de todos, y de Mí proceden el recuerdo (karma –sattva/balance/bondad), el conocimiento (jnana –rajas/actividad) y el olvido (tamas/desbalance). Es a Mí a quien hay que conocer a través de todos los Vedas. En verdad, Yo soy el compilador de El Vedanta y el conocedor de los Vedas. Bhagavad Gita 15.15
“Cuando tu inteligencia haya salido del espeso bosque de la ilusión, te volverás indiferente a todo lo que se ha oído y a todo lo que habrá de oírse.” Bhagavad Gita 2.52
Hay una sola verdad, lo único que existe, el Todo, quien es la esencia de todo conocimiento, esa conciencia que es el origen de todo es indiferenciado, cuando diferenciamos nos referimos o estamos en un plano material.
Podemos estar más cerca o más lejos de la fuente, más nunca fuera de la fuente, pues todos estamos caminando en el sendero, consientes o no, aunque de diferentes maneras y vías.
“En la medida en que todos ellos se entregan a Mí, Yo los recompenso. Todo el mundo sigue Mi sendero en todos los aspectos…” Bhagavad Gita 4.11
“En la antigüedad, todas las almas liberadas actuaron con esa comprensión acerca de Mi naturaleza trascendental. Así pues, debes cumplir con tu deber, siguiendo sus pasos.” Bhagavad Gita 4.15
3.17.2018
Verdad, Fortaleza, Acción VII
Hemos visto como toda acción que se construye partiendo de una mentira no prevalece, pero en los mundos materiales observamos que nada prevalece tal y como fue pensado o visto, entonces si queremos ver o percibir todo como realmente es debemos comenzar despojándonos de las ideas y conceptos que hemos aprendido, que escuchamos y seguiremos escuchando, y abrirnos a la búsqueda del origen de aquello que se nos manifiesta, o que nosotros a través de nuestras acciones hacemos que se manifiesten, y sobre todo determinar si contribuyen a nuestros mas altos anhelos.
Para que nuestro propósito sea realidad, debemos lograr el convencimiento de la perfección de nuestra alma, como la chispa del alma suprema o fuente de todo, y que siendo seres perfectos hemos decidido experimentar las condiciones “imperfectas” o cambiantes de la vida material.
¿Somos seres perfectos realmente? ¿Por qué tenemos dificultad en aceptar nuestros errores? ¿Por qué sentimos ira? ¿Por qué negamos nuestras acciones si son reprobadas por los demás?
Cualidades del alma descritas en el Bhagavad Gita capitulo 2:
“imperecedera, indestructible, inconmensurable, inaciente, eterna, permanente, primordial, inmutable, irrompible, insoluble…”
El alma, teniendo todas esas cualidades, se debe reconocer que las acciones que derivan en placer o aflicción, no son propias del alma, sino de los sentidos y de la mente, aunque es el alma quien proporciona el influjo energético al cuerpo, los sentidos, la mente y la inteligencia, no es responsable de estos llamados “desaciertos” o conductas reprobables, que corresponden a un diseño de percepción.
“…, la aparición temporal de la felicidad y la aflicción, y su desaparición a su debido tiempo, es como la aparición y desaparición de las estaciones del invierno y el verano. Todo ello tiene su origen en la percepción de los sentidos, y uno debe aprender a tolerarlo sin perturbarse.” Bhagavad Gita 2.14
Cuando nos domina el miedo, el escrutinio de los demás, el juicio social, es poco probable que podamos actuar con percepción clara, y peor aun actuar con apego a la verdad inmutable que subyace detrás de todo pensamiento, palabra y acción, en estas circunstancias pensamos, hablamos y actuamos con apego al goce de los sentidos y la mente, la complacencia, entonces la confusión de los valores se convierten en un habito en nosotros, convirtiéndose en obstáculo para la comprensión del mundo material y sus leyes, retrasando nuestro despertar espiritual, nuestra paz y felicidad.
“En la mente de aquellos que están demasiado apegados al goce de los sentidos y a la opulencia material, y que están confundidos por esas cosas, no se presenta la determinación resuelta de prestarle servicio devocional al Señor Supremo.” Bhagavad Gita 2.44
Para que nuestro propósito sea realidad, debemos lograr el convencimiento de la perfección de nuestra alma, como la chispa del alma suprema o fuente de todo, y que siendo seres perfectos hemos decidido experimentar las condiciones “imperfectas” o cambiantes de la vida material.
¿Somos seres perfectos realmente? ¿Por qué tenemos dificultad en aceptar nuestros errores? ¿Por qué sentimos ira? ¿Por qué negamos nuestras acciones si son reprobadas por los demás?
Cualidades del alma descritas en el Bhagavad Gita capitulo 2:
“imperecedera, indestructible, inconmensurable, inaciente, eterna, permanente, primordial, inmutable, irrompible, insoluble…”
El alma, teniendo todas esas cualidades, se debe reconocer que las acciones que derivan en placer o aflicción, no son propias del alma, sino de los sentidos y de la mente, aunque es el alma quien proporciona el influjo energético al cuerpo, los sentidos, la mente y la inteligencia, no es responsable de estos llamados “desaciertos” o conductas reprobables, que corresponden a un diseño de percepción.
“…, la aparición temporal de la felicidad y la aflicción, y su desaparición a su debido tiempo, es como la aparición y desaparición de las estaciones del invierno y el verano. Todo ello tiene su origen en la percepción de los sentidos, y uno debe aprender a tolerarlo sin perturbarse.” Bhagavad Gita 2.14
Cuando nos domina el miedo, el escrutinio de los demás, el juicio social, es poco probable que podamos actuar con percepción clara, y peor aun actuar con apego a la verdad inmutable que subyace detrás de todo pensamiento, palabra y acción, en estas circunstancias pensamos, hablamos y actuamos con apego al goce de los sentidos y la mente, la complacencia, entonces la confusión de los valores se convierten en un habito en nosotros, convirtiéndose en obstáculo para la comprensión del mundo material y sus leyes, retrasando nuestro despertar espiritual, nuestra paz y felicidad.
“En la mente de aquellos que están demasiado apegados al goce de los sentidos y a la opulencia material, y que están confundidos por esas cosas, no se presenta la determinación resuelta de prestarle servicio devocional al Señor Supremo.” Bhagavad Gita 2.44
3.03.2018
Verdad, Fortaleza, Acción VI
Siguiendo los principios de YAMA y NIYAMA, cada quien es responsable de su salud mental y emocional.
Volviendo sobre las etapas por las que vamos pasando en nuestro despertar espiritual que nos va acercando a la verdad única:
Etapa 1: Llegamos a escuelas, religiones, sectas, sociedades, etc., que estimulan el desarrollo de nuestra personalidad, ayudan a adquirir confianza, estimulando nuestro ego, llevándonos a sentirnos por encima de quienes no piensan de igual manera; aquí se habla de la individualidad (Hatha Yoga)
Etapa 2: Estamos en instituciones que estimulan la fe ciega, sin discernimiento; se imponen reglas rígidas basadas en miedo, impidiendo el desarrollo de la capacidad de análisis, la introspección, quedando a merced de a interpretación de alguien, de acuerdo a sus vivencias, deseos ocultos, simulaciones, etc., mientras permanecemos en esta etapa perdemos nuestra libertad de pensamiento, palabra, y acción. (Hatha Yoga, aumento de Pranayama, inicio en Dhyana Yoga)
Etapa 3: Vamos buscando otras experiencias, nos acercamos a escuelas (por lo regular no religiosas), en las que nos estimulan a buscar discernir por nuestra experiencia; a desarrollar ciertos atributos latentes en todos nosotros, a despertar nuestros centros psíquicos, son escuelas filosóficas, algunas religiones principalmente orientales, en las que se acepta la reencarnación, ya aquí nos reconocemos como energía, como almas vivientes en un cuerpo físico. (Práctica de Raja Yoga, Dhyana Yoga)
Etapa 4: Vamos en búsqueda de escuelas que estimulen nuestro intelecto, donde nos enseñen el control de la mente, en esta etapa o escuelas filosóficas se le dedica mucho tiempo al estudio, al desarrollo del conocimiento, lo que a su vez puede convertirse en un arma de doble filo, porque puede exaltarse nuestro ego. (Jñana Yoga, el yoga del conocimiento)
Etapa 5: Nuestra madurez espiritual es tal, que encontramos sincronía con todas las escuelas de pensamiento, aquí convergen todas las corrientes del saber, en este estado de conciencia comprendemos que cada una de estas etapas han sido necesarias para estimular cada uno de los elementos que como estudiamos anteriormente componen la vida material (animal, humana, divina) En esta etapa ya no buscamos enfermedad en la sábana sino en el enfermo.
En cada una de estas etapas hay una parte de la verdad, hasta que en nuestro vivir vamos unificando las partes.
En esta etapa se logra en muchos casos el control de algunos dones de percepción e incluso alineamiento de los sentidos, la mente, la inteligencia o conciencia con el ser, pudiendo llegar al equilibrio entre la inteligencia y el amor (sabiduría).
Si alimentamos el ego falso, caemos nuevamente en la 1ra Etapa, entonces el desarrollo logrado aunque no se pierde se adormece, nos convertimos nuevamente en asuras caídos por la vanidad, el engreimiento, etc.
“La clara percepción es una facultad innata. Pero frecuentemente, alguna cosa se le opone. Estos obstáculos son:
Volviendo sobre las etapas por las que vamos pasando en nuestro despertar espiritual que nos va acercando a la verdad única:
Etapa 1: Llegamos a escuelas, religiones, sectas, sociedades, etc., que estimulan el desarrollo de nuestra personalidad, ayudan a adquirir confianza, estimulando nuestro ego, llevándonos a sentirnos por encima de quienes no piensan de igual manera; aquí se habla de la individualidad (Hatha Yoga)
Etapa 2: Estamos en instituciones que estimulan la fe ciega, sin discernimiento; se imponen reglas rígidas basadas en miedo, impidiendo el desarrollo de la capacidad de análisis, la introspección, quedando a merced de a interpretación de alguien, de acuerdo a sus vivencias, deseos ocultos, simulaciones, etc., mientras permanecemos en esta etapa perdemos nuestra libertad de pensamiento, palabra, y acción. (Hatha Yoga, aumento de Pranayama, inicio en Dhyana Yoga)
Etapa 3: Vamos buscando otras experiencias, nos acercamos a escuelas (por lo regular no religiosas), en las que nos estimulan a buscar discernir por nuestra experiencia; a desarrollar ciertos atributos latentes en todos nosotros, a despertar nuestros centros psíquicos, son escuelas filosóficas, algunas religiones principalmente orientales, en las que se acepta la reencarnación, ya aquí nos reconocemos como energía, como almas vivientes en un cuerpo físico. (Práctica de Raja Yoga, Dhyana Yoga)
Etapa 4: Vamos en búsqueda de escuelas que estimulen nuestro intelecto, donde nos enseñen el control de la mente, en esta etapa o escuelas filosóficas se le dedica mucho tiempo al estudio, al desarrollo del conocimiento, lo que a su vez puede convertirse en un arma de doble filo, porque puede exaltarse nuestro ego. (Jñana Yoga, el yoga del conocimiento)
Etapa 5: Nuestra madurez espiritual es tal, que encontramos sincronía con todas las escuelas de pensamiento, aquí convergen todas las corrientes del saber, en este estado de conciencia comprendemos que cada una de estas etapas han sido necesarias para estimular cada uno de los elementos que como estudiamos anteriormente componen la vida material (animal, humana, divina) En esta etapa ya no buscamos enfermedad en la sábana sino en el enfermo.
En cada una de estas etapas hay una parte de la verdad, hasta que en nuestro vivir vamos unificando las partes.
En esta etapa se logra en muchos casos el control de algunos dones de percepción e incluso alineamiento de los sentidos, la mente, la inteligencia o conciencia con el ser, pudiendo llegar al equilibrio entre la inteligencia y el amor (sabiduría).
Si alimentamos el ego falso, caemos nuevamente en la 1ra Etapa, entonces el desarrollo logrado aunque no se pierde se adormece, nos convertimos nuevamente en asuras caídos por la vanidad, el engreimiento, etc.
“La clara percepción es una facultad innata. Pero frecuentemente, alguna cosa se le opone. Estos obstáculos son:
- comprensión defectuosa confusión de valores
- exceso de apego
- aversión irracional
- sentimiento de inseguridad
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Pat (caído del cielo) Anjali (postura del ángel, oración, ruego o plegaría)
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